Principios Institucionales:

E

El Colegio Ave María se presenta y define, ante la sociedad como una Institución de orientación católica, orientada por las religiosas Misioneras de la Madre Laura.
Reconoce la educación como un proceso permanente en lo personal y social, que conlleva al desarrollo integral del ser humano en todas sus dimensiones.
Se fundamenta en la dignidad de la persona, criatura de origen y hecha a imagen de Dios, raciona, irrepetible, libre y por lo tanto responsable de sus actos, llamada a vivir en relación filial con Dios y armónica con las demás personas y con la naturaleza.
Se inspira en la concepción cristiana del ser humano y de la sociedad, se orienta de acuerdo a la fe y la moral católica.

Propende por el respeto a las sanas costumbres de la sociedad y la integración entre las personas basadas en la amistad, el diálogo, el perdón, la tolerancia, el respeto a los derechos humanos, a la vida, a la paz.
Reconocemos al educador(a) como una persona intelectual, innovadora, competente para guiar a los estudiantes hacia el conocimiento y en el desarrollo integral, comprometida con la institución, con ética profesional que expande por doquiera amor, conocimiento y sabiduría; es testimonio de vida influyendo así en la formación de los educandos.
El colegio opta por la formación en los valores en general y en especial por los que son legados de la Santa Laura Montoya como son: sencillez, humildad, amor a Dios y al prójimo, solidaridad y compromiso para con los más pobres y vulnerables de nuestra sociedad, abnegación, esfuerzo, responsabilidad y calidad en cuanto se hace.

Pertenecer al COLEGIO AVE MARÍA implica tener identidad, es decir, conocer, aceptar y vivenciar todos los aspectos de su filosofía, funcionamiento y organización plasmados en el Manual de Convivencia.
Principio de participación, democracia, y trascendencia en armonía con la constitución política de Colombia (arts. 113 y 288) los valores del evangelio se constituyen en un espacio de vida fundamental en la formación integral de la persona y la comunidad que valora, cuida y defiende la vida y construye la justicia y la paz.

Principio de bien común y de calidad:

Se entiende por calidad dentro del contexto educativo, además de la “condición que hace de un ser que sea él mismo y no otro”, es decir, de un humano que sea plenamente humano, caso en el cual la calidad es igual a condiciones exigitivas de la propia naturaleza, y en este sentido, se entiende como calidad metafísica relacionada con el desarrollo integral humano. También, se entiende por calidad en el contexto educativo el grado de adecuación entre la naturaleza del servicio que se presta, los medios que se utilizan y el logro de los objetivos propuestos; con este tipo de calidad tiene que ver la idoneidad y la probidad. En ambos sentidos la calidad subjetiva y objetiva se orientan a la construcción de lo que beneficia a todos, es decir, al bien común.

En este sentido, el proyecto educativo institucional (PEI) se propone generar caminos de autoconciencia y apropiación de sí mismo, cuidado y respeto de la propia condición humana y de la condición y dignidad de los otros. Busca desarrollar el amor a la vida, fortalecer y sostener la unidad y armonía de la familia, lugar donde se origina la vida y se fragua el futuro de la humanidad.

“En tanto que la vida humana es vida con otros”, es decir, en tanto que: “vivir humanamente es convivir”; la institución dinamiza a través de las diversas etapas de desarrollo de los estudiantes la superación del individualismo y de la autorreferencia egoísta, y afirma la dimensión interrelacional de los sujetos como aquella que posibilita la plena construcción de la persona humana, razón por la cual considera a la familia y a la sociedad como los primeros responsables de la socialización de los sujetos, y a sí misma, como contexto privilegiado que apoya a la familia y a la sociedad en la formación de nuevos seres humanos.